Dos organizaciones animalistas de la capital alavesa han puesto el foco en los puntos débiles de la nueva normativa municipal que regula la convivencia con los animales en la ciudad. Aseguran que el texto actual deja fuera a especies que también forman parte del día a día urbano y piden que se corrija antes de que entre en vigor.

La asociación GADEN y el colectivo Elkarrekin han alzado la voz contra la nueva ordenanza animal que prepara el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz. Ambas entidades coinciden en que la normativa, tal y como está redactada, presenta lagunas importantes que podrían dejar desprotegidos a numerosos animales que conviven con los vecinos de la ciudad.
Uno de los principales reproches es la exclusión de la llamada fauna urbana. Palomas, zorros, erizos o cualquier animal silvestre que haya adaptado su vida al entorno ciudadano quedarían al margen de la protección que sí se reconoce a las mascotas convencionales. Para los colectivos, esto supone un trato desigual que no refleja la realidad de las calles vitoriana.
Otro de los puntos calientes es el régimen de sanciones. Las organizaciones consideran que las multas previstas no son suficientemente disuasorias y que el texto no garantiza que los casos de maltrato o abandono se persigan con la contundencia necesaria. Piden, en este sentido, una revisión en profundidad que endurezca las consecuencias para quienes incumplan la norma.
Las colonias felinas también centran parte del debate. Los voluntarios que gestionan estos grupos de gatos callejeros en distintos barrios de Vitoria temen que la ordenanza no ampare su labor de manera clara, lo que podría generar conflictos con otros vecinos o incluso con los propios servicios municipales. Reclaman un marco legal que reconozca y regule expresamente el método CES, es decir, la captura, esterilización y retorno de los animales a su entorno.
Desde ambas entidades han trasladado sus alegaciones al consistorio y esperan ser escuchadas en el proceso de redacción definitiva del texto. Afirman que no se oponen a la ordenanza, sino que quieren mejorarla para que sea realmente útil y justa para todos los animales de la ciudad, no solo para una parte de ellos.
Vitoria tiene la oportunidad de contar con una normativa moderna y completa. Los colectivos confían en que el Ayuntamiento tome nota y no deje pasar la ocasión de liderar en materia de bienestar animal.



