Un hombre ha ingresado en prisión provisional tras ser detenido por agredir de forma salvaje a un conocido suyo en el interior de su vivienda en Soria, dejándole en estado de coma e ingresado en la UCI de un hospital de Burgos. La víctima permaneció sola y sin ayuda durante tres días antes de que alguien la encontrara con vida.

Los hechos se remontan al domingo 24 de mayo, cuando el agresor acechó a su víctima en las inmediaciones de su domicilio, esperando el momento oportuno para actuar. Para acceder al interior de la vivienda utilizó un juego de llaves que había sustraído previamente a la propia víctima.
Una vez dentro, encontró a su conocido acostado en la cama y le propinó múltiples golpes de una violencia extrema, sin darle posibilidad alguna de reaccionar ni defenderse. Según fuentes policiales, el ataque se llevó a cabo con una crueldad desproporcionada y con claro ensañamiento.
Tras la agresión, el agresor abandonó el lugar dejando a la víctima tendida en su domicilio. Allí permaneció durante aproximadamente tres días, posiblemente en estado de shock durante todo ese tiempo, hasta que un conocido de la familia acudió a la vivienda y la encontró con vida.
La víctima fue trasladada de urgencia al Hospital Santa Bárbara de Soria y, dada la gravedad de su estado, fue derivada al Hospital Universitario de Burgos, donde quedó ingresada en la UCI en coma. Las severas secuelas de la paliza le impidieron recordar con exactitud cuándo se había producido la agresión, aunque varios vecinos de la zona aseguraron haber escuchado ruidos durante la tarde-noche de ese domingo.
La Policía Nacional de Soria inició de inmediato las labores de investigación para identificar y localizar al responsable. Tras semanas de trabajo, los agentes lograron detenerlo la tarde del 10 de julio.
Al día siguiente fue puesto a disposición judicial ante el Tribunal de Instancia de Soria, que decretó su ingreso en prisión provisional. El detenido se enfrenta a una acusación por un delito de homicidio en grado de tentativa, un cargo de máxima gravedad que refleja la brutalidad del ataque sufrido por la víctima.
