La temporada estival trae consigo espectáculos de luz y color, pero también un trabajo invisible que garantiza que todo salga bien. La Guardia Civil de Cantabria ha desplegado un operativo específico para inspeccionar el uso de pirotecnia en eventos y fiestas patronales de la región, desde los fuegos artificiales tradicionales hasta los artificios que iluminan los grandes conciertos.

El dispositivo, denominado Piroevento, está en manos de especialistas del Cuerpo en Intervención de Armas y Explosivos. Este verano han actuado en varios puntos de Santander, revisando tanto los fuegos lanzados en la capital como los juegos pirotécnicos empleados en espectáculos celebrados en La Campa de La Magdalena.
El objetivo es claro: evitar accidentes y asegurar que tanto el público como los organizadores puedan disfrutar de estos eventos con todas las garantías. Porque detrás de cada destello en el cielo hay un protocolo exigente que no deja margen al descuido.
Durante las inspecciones, los agentes comprueban que los artificios utilizados no superen el tamaño autorizado y que las distancias de seguridad sean las correctas según el tipo de pirotecnia empleada. También se revisan los documentos acreditativos de los expertos pirotécnicos y se verifica que el personal de seguridad privada que custodia los materiales cuente con la especialidad en explosivos.
Otro punto clave es el transporte. La Guardia Civil se asegura de que el traslado de la materia pirotécnica se realice en vehículos habilitados y con todas las condiciones de seguridad necesarias para hacer frente a cualquier imprevisto en la ruta.
En cuanto a los conciertos y orquestas que recorren las fiestas locales, el Cuerpo aclara que la cantidad de artificios utilizada en estos casos no requiere un informe previo. Sin embargo, sí es obligatorio que su montaje y manipulación sean realizados exclusivamente por profesionales vinculados a un taller pirotécnico autorizado.
La normativa también establece umbrales concretos para los eventos de mayor envergadura. Cuando se superen los 50 kilogramos de materia explosiva neta, el organizador debe contar con un Plan de Seguridad. Si la cantidad rebasa los 100 kilogramos, ese plan debe ampliarse incluyendo medidas de emergencia.
La Guardia Civil recuerda a los organizadores la importancia de seguir las indicaciones de los expertos y no sobrepasar en ningún caso las líneas de seguridad establecidas. La espectacularidad de la pirotecnia no está reñida con la responsabilidad, y este verano el Cuerpo se asegura de que ambas vayan de la mano en cada rincón de Cantabria.



