Vitoria. El polígono de Rivabellosa, en el municipio alavés de Ribera Baja, sigue atrayendo inversión tecnológica a un ritmo sin precedentes. Merlin Properties ha iniciado los trámites para levantar dos nuevos centros de datos en su campus de Arasur, lo que duplicará su presencia en suelo alavés antes de que termine la década.

La empresa ha solicitado ya la licencia de construcción al Ayuntamiento de Ribera Baja para estos dos nuevos bloques, que recibirán los números 4 y 5 dentro del complejo. La apertura está prevista de forma escalonada: uno entrará en servicio a finales de 2030 y el otro en diciembre de 2031.
La inversión prevista para esta nueva fase supera los 1.719 millones de euros y sumará 150 megavatios adicionales de capacidad al territorio. Esto se une a los 22 megavatios que ya están en funcionamiento y a los dos bloques en construcción, de 48 megavatios cada uno, que acogerán a clientes como la tecnológica estadounidense CoreWeave y el buscador de vuelos Kiwi.
Los nuevos edificios serán además los más autosuficientes del campus. Hasta el 44% de la energía que consumirán procederá de fuentes propias, lo que los convierte en los más sostenibles de cuantos Merlin tiene en Álava.
Esta expansión responde al creciente apetito de los grandes modelos de inteligencia artificial por capacidad de computación. Los expertos del sector calculan que la demanda de centros de datos podría crecer hasta un 200% en los próximos años, impulsada por plataformas como ChatGPT, Gemini o Grok, entre otras.
Sin embargo, la apuesta decidida por clientes privados tiene un coste: Álava queda definitivamente fuera de la carrera por albergar una de las cinco gigafactorías europeas de inteligencia artificial. La Unión Europea abrió en julio el plazo para presentar candidaturas a este proyecto, dotado con 30.000 millones de fondos comunitarios. Merlin optará por presentar un proyecto centrado en sus instalaciones de Lisboa, en colaboración con el Gobierno portugués y la energética EDP.
A pesar de este revés, el futuro del campus alavés no puede pintarse de otro color que el optimismo. Ribera Baja se consolida como un nodo estratégico de primer orden para la tecnología en España, con miles de millones comprometidos y una agenda de inauguraciones que se extenderá al menos hasta 2031.



