El barrio medieval de Vitoria-Gasteiz sigue esperando. Las 22 alegaciones presentadas en junio del año pasado al plan especial de rehabilitación integral del Casco Viejo, conocido como PERI, continúan sin respuesta por parte del departamento de Urbanismo del Ayuntamiento. Un año y un mes de espera que ha llevado al barrio a afrontar su segundo verano consecutivo con esta cuestión pendiente de resolución.

El concejal de Modelo de Ciudad, el socialista Borja Rodríguez, justifica la tardanza en la complejidad técnica que entrañan algunas de las propuestas recibidas. Sin embargo, esta explicación no convence ni a los vecinos ni a los partidos de la oposición, que califican la demora de «injustificable».
Las alegaciones proceden de distintos actores: particulares, asociaciones vecinales y comerciales, empresarios, grupos políticos como el PP e incluso grandes compañías del sector de las telecomunicaciones. Todas ellas presentaron sus propuestas sobre un plan que tiene un alcance considerable para el día a día del barrio.
Entre los puntos que regula el PERI destacan la limitación de las viviendas turísticas, la prohibición de abrir nuevos pubs, la facilitación de la instalación de ascensores en edificios históricos, la flexibilización de requisitos para obras en este entorno protegido y la posibilidad de unir locales para crear comercios de mayor tamaño.
La asociación vecinal Gasteiz Txiki ha planteado una quincena de demandas, entre ellas medidas que garanticen la rehabilitación de edificios en mal estado y una mayor protección frente al avance del turismo en el barrio. El PP, por su parte, ha presentado 14 alegaciones orientadas a atraer profesionales y abaratar reformas, solicitando entre otras cosas que se permitan viviendas en planta baja ligadas a una actividad comercial.
La asociación de comerciantes Gasteiz On también ha llevado al debate una decena de propuestas para revitalizar un tejido comercial históricamente débil, como un plan de choque para activar los 331 locales vacíos del barrio o permitir tiendas que ocupen hasta tres plantas.
Hasta las operadoras de telefonía, a través de la asociación Digitales, han alzado la voz contra lo que consideran restricciones desproporcionadas para instalar infraestructuras de telecomunicaciones en el casco medieval.
Con el Gabinete Etxebarria de vacaciones, todo apunta a que habrá que esperar a la vuelta del verano para conocer el criterio técnico sobre estas alegaciones. Mientras tanto, vecinos, hosteleros y comerciantes del barrio más antiguo de Vitoria siguen sin saber qué futuro les depara el plan que debería garantizar su rehabilitación.



