El municipio vallisoletano de Íscar afronta uno de los episodios más duros de su historia reciente tras el incendio que se desató el pasado martes en la ladera del monte frente al castillo, un monumento del siglo XIII declarado Bien de Interés Cultural. Las llamas arrasaron el entorno natural y causaron graves daños en el interior del emblemático edificio.

La superficie afectada asciende a 178 hectáreas de pinar y masa arbórea. El alcalde, José Andrés Sanz, describió con pesar el estado del paisaje: «Te desilusiona ver el paraje como queda». El castillo sufrió daños en su patio de armas y el pabellón de recepción de visitantes quedó reducido completamente a cenizas.
Pese a la magnitud del siniestro, el regidor destacó que no hubo víctimas mortales ni viviendas dañadas. «Afortunadamente no hubo pérdidas humanas ni de viviendas. Hubo un susto cuando las llamas se aproximaron a una zona de casas», reconoció Sanz, aliviado por haber evitado un desenlace peor.
El viento, que sopló aquel día entre 35 y 40 kilómetros por hora, fue el principal aliado del fuego, que se extendió rápidamente por el monte hasta que los medios de extinción lograron cercarlo y apagarlo. Las causas del incendio permanecen aún bajo investigación y de momento no se ha determinado cómo se originó.
La delegada territorial de la Junta de Castilla y León en Valladolid, Raquel Alonso, confirmó que el nivel de riesgo ha bajado a cero al no existir amenaza para la población, aunque advirtió de la necesidad de mantener la guardia. «Se puede pensar que la situación está controlada, pero es preciso seguir trabajando», señaló, al tiempo que agradeció el esfuerzo tanto de los equipos del operativo como de los propios vecinos de Íscar, que se volcaron en las tareas de extinción. Actualmente, 17 medios terrestres continúan trabajando para perimetrar la zona.
El Ayuntamiento, propietario del castillo, ya trabaja para evaluar el alcance total de los daños antes de emprender la restauración. «Las pérdidas han sido importantes en cuanto al tema de edificios y del monumento. Una vez que evaluemos todo ya actuaremos y veremos cómo se puede restaurar», explicó el alcalde. Las posibles ayudas y aportaciones necesarias para acometer la recuperación del monumento se estudiarán en los próximos días, con el objetivo de que el castillo pueda volver a abrir sus puertas al turismo cuanto antes.
