El barrio de Las Delicias vivió este jueves una jornada marcada por la devoción y el corte de circulación en varias de sus calles, con motivo de la festividad de la Virgen del Carmen. Dos procesiones, una al amanecer y otra al caer la noche, obligaron a los conductores a modificar sus rutas habituales.

La primera de ellas fue el Rosario de la Aurora, organizado por la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen. El desfile arrancó a las 6.30 horas desde la avenida Segovia y discurrió por las calles Villanueva, Mariano J. de Larra, Delicias, San José de Calasanz y Celtas Cortos, para regresar al templo de Nuestra Señora del Carmen. La procesión se extendió hasta aproximadamente las 7.30 horas.
A pesar de lo temprano de la hora, la Policía Local advirtió de posibles retenciones en las calles adyacentes al recorrido, ya que los accesos más próximos a la comitiva quedaron cortados para el tráfico.
Por la noche, la jornada festiva tuvo su segundo acto a partir de las 21.00 horas, cuando arrancó la procesión de la Virgen del Carmen desde la plaza del Carmen. El itinerario pasó por Villanueva, Padre Manjón, Delicias, avenida Segovia y el paseo Farnesio, utilizando los carriles contrarios al sentido habitual de la marcha, para continuar por Embajadores y concluir de nuevo en la iglesia de la plaza del Carmen. El final estaba previsto en torno a las 23.00 horas.
Durante ambos recorridos, las vías colindantes también permanecieron cerradas al tráfico, lo que generó una mayor afluencia de vehículos en las zonas periféricas del barrio.
Los agentes recomendaron a los vecinos evitar circular por las áreas afectadas en los horarios señalados y optar, en la medida de lo posible, por el transporte público para desplazarse por la ciudad durante esas franjas horarias.
Una jornada, en definitiva, en la que Las Delicias cedió sus calles a la tradición y dejó en manos de la fe el pulso cotidiano del barrio.
