El sector lácteo burgalés sangra: diecisiete granjas cierran en lo que va de año por la caída de precios

La caída continuada del precio de la leche y el encarecimiento de los costes de producción han llevado a diecisiete explotaciones de vacuno de leche de Castilla y León a echar el cierre en apenas ocho meses. Los ganaderos denuncian una situación límite que amenaza con dejar el campo sin uno de sus sectores más tradicionales.

El sector lácteo burgalés sangra: diecisiete granjas cierran en lo que va de año por la caída de precios

David Alonso, ganadero y responsable de Vacuno de leche de la Unión de Campesinos de Castilla y León, es claro al describir el panorama: el censo de animales cae en picado. Muchas vacas de leche están siendo enviadas directamente al matadero para su uso como carne porque los números, sencillamente, no cuadran.

Los últimos datos oficiales del mes de junio sitúan el precio medio estatal de la leche en 0,469 euros el litro. Es el sexto mes consecutivo de descenso desde diciembre de 2025, lo que supone una caída acumulada de alrededor del 14 por ciento. En Castilla y León, el retroceso respecto a mayo fue del 1,3 por ciento.

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Pero la sangría no viene solo por el precio de la leche. El valor de la carne de vacuno y de los terneros frisones también ha cedido, con cotizaciones que rondan un 15 por ciento por debajo de las registradas a comienzos de año.

Al mismo tiempo, los costes no dejan de subir. El gasóleo acumula un encarecimiento del 40 por ciento respecto a enero, los forrajes y la paja han escalado hasta un 35 por ciento más, y los piensos siguen una tendencia alcista sin freno.

El agravio que señalan los productores es evidente: mientras el ganadero cobra cada vez menos por su leche, el precio en el lineal del supermercado apenas ha variado en estos seis meses. Industria y distribución mantienen o mejoran sus márgenes mientras trasladan las pérdidas al eslabón más débil de la cadena.

Desde el sector advierten de que si no se corrige el funcionamiento de la cadena de valor y la formación de precios, el goteo de cierres continuará. Para muchas familias que llevan generaciones ligadas al campo burgalés, el tiempo se agota.