Jeringuillas en la calle donde juegan los niños: vecinos de Albacete exigen soluciones urgentes

Residentes de la calle Arquitecto Fernández llevan tiempo alertando de la aparición continua de jeringuillas usadas en la vía pública, en una zona a la que acceden a diario menores y peatones. La situación, lejos de mejorar, no ha hecho más que agravarse en las últimas semanas.

Jeringuillas en la calle donde juegan los niños: vecinos de Albacete exigen soluciones urgentes

El problema se concentra en el entorno del número 12 de esta calle albaceteña, situada en la parte trasera de un conocido supermercado próximo a las instalaciones de la Guardia Civil. Según denuncian los vecinos afectados, las jeringuillas aparecen tiradas en la calzada e incluso colocadas en los quicios de las ventanas, en un espacio por el que transitan vecinos de todas las edades.

Lo que más preocupa a quienes han dado la voz de alarma es que se trata de un lugar donde los niños del barrio acostumbran a jugar. «Están los niños por ahí jugando, está la gente andando y está todo lleno de jeringuillas», señala uno de los denunciantes, que teme que cualquier día se produzca un accidente.

Noticias de Albacete en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal

El riesgo no es menor. Un simple pinchazo accidental con una aguja usada puede suponer la exposición a enfermedades graves transmitidas por la sangre, como la hepatitis B, la hepatitis C o el VIH. Ante cualquier incidente de este tipo, las autoridades sanitarias recomiendan lavar la herida de inmediato con agua y jabón y acudir sin demora a un centro médico para recibir la atención necesaria.

Los vecinos insisten en que este no es un hecho puntual. Las jeringuillas llevan apareciendo desde hace tiempo en esta zona, pero la acumulación ha alcanzado un punto que ya no pueden ignorar. Reclaman una limpieza urgente del lugar y medidas concretas que impidan que la situación vuelva a repetirse.

La denuncia pone el foco en un problema de convivencia y salud pública que no debería normalizarse en ningún barrio. Los afectados piden que se actúe antes de que ocurra un accidente, y no después. Mientras tanto, los niños siguen jugando en esa misma calle.