La antigua base militar americana de Ferreries renace como albergue y centro de interpretación con medio millón de euros

El Consell de Menorca ha vuelto a poner en marcha el concurso para transformar la antigua base militar americana de S’Enclusa, en Ferreries, en un equipamiento público de uso turístico y medioambiental. La licitación, paralizada durante más de un año por un error en el procedimiento inicial, arranca ahora con un presupuesto actualizado de 550.550 euros.

La antigua base militar americana de Ferreries renace como albergue y centro de interpretación con medio millón de euros

La institución insular busca un despacho de arquitectura que se encargue de elaborar el proyecto integrado de obras y actividades para dar nueva vida a este emblemático enclave de la montaña menorquina.

El plan prevé convertir el espacio en un punto de referencia para visitantes y locales. Entre las instalaciones proyectadas figuran un albergue juvenil, un centro de interpretación de la Reserva de Biosfera, una tienda, una oficina de información turística y una cantina. Un conjunto de servicios que busca poner en valor el territorio desde una perspectiva sostenible.

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La actuación forma parte del Plan de Sostenibilidad Turística de Menorca y cuenta con financiación tripartita a partes iguales: el propio Consell, la Comunitat Autònoma de les Illes Balears y el Gobierno central. Para poder hacer uso de estas aportaciones, la reforma debe estar completamente lista antes de finales de 2029, plazo fijado en la última prórroga aprobada.

El proyecto contempla un plazo de ejecución de 21 meses. De estos, cinco se destinan a la redacción del proyecto técnico y los 16 restantes a la fase de obras.

El proceso no ha estado exento de contratiempos. El primer concurso llegó a adjudicarse a uno de los licitantes el año pasado, pero tuvo que anularse tras las alegaciones presentadas por otros participantes, lo que llevó al Consell a decretar el desistimiento del procedimiento y comenzar desde cero.

Ahora, con el proceso corregido y el presupuesto revisado al alza, la administración insular confía en que esta vez el proyecto llegue a buen puerto y permita recuperar un espacio cargado de historia para ponerlo al servicio de la ciudadanía y del turismo de calidad que Menorca promueve dentro de su modelo como Reserva de Biosfera.