La Cruz de San Salvador vuelve a reunir a vecinos y caminantes en la montaña leonesa

Poladura de la Tercia vivió el pasado domingo una nueva jornada de tradición y fiesta colectiva con la celebración de su duodécima Romería de San Salvador, una cita que año tras año reúne a familias, amantes del monte y devotos alrededor de uno de los enclaves más simbólicos de la montaña leonesa.

La Cruz de San Salvador vuelve a reunir a vecinos y caminantes en la montaña leonesa

La peregrinación arrancó a las 10:30 horas con los primeros pasos rumbo a la Cruz de San Salvador, situada en el Alto de los Romeros, a casi 1.470 metros de altitud. Este punto emblemático marca el lugar donde la Cordillera Cantábrica une León con Oviedo, un paso histórico que durante siglos utilizaron miles de peregrinos en su camino hacia el Salvador de Oviedo.

La jornada combinó el esfuerzo físico con los momentos de descanso y convivencia. A mitad del recorrido, los participantes hicieron parada en Viadangos de Arbas para reponer fuerzas con bollos preñaos y sidra, un avituallamiento que se ha convertido en uno de los instantes más esperados de la romería.

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De regreso al pueblo, los más pequeños disfrutaron de una animada fiesta de la espuma que convirtió el ambiente en pura diversión veraniega. La comida popular, servida a las 15:00 horas en la plaza El Cantón, reunió a los asistentes alrededor de un plato de patatas con carne, bebida y postre, con el grupo Cumlaude amenizando la sobremesa con su música.

Ya entrada la tarde, la jornada tuvo su momento más solemne con la celebración de la Santa Misa, acompañada por las voces del Coro de La Tercia y Arbas, poniendo el broche espiritual a una celebración que busca mantener viva la memoria de la ruta jacobea hacia Oviedo y el patrimonio cultural de la montaña leonesa.

Doce ediciones avalan ya esta romería como una de las tradiciones más arraigadas del municipio de Villamanín, un pueblo que sabe bien cómo mezclar la devoción, la naturaleza y la gastronomía en una sola jornada de verano que deja huella en quienes la viven.