La promotora Vallehermoso lleva a los tribunales el plan urbanístico de Vitoria por los cambios en Mariturri y Zabalgana

La ciudad de Vitoria-Gasteiz se adentra en una nueva batalla judicial en torno a su futuro urbanístico. La promotora inmobiliaria Vallehermoso ha presentado un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco contra el nuevo Plan General de Ordenación Urbana de la capital alavesa, un documento que marca las reglas del juego del desarrollo de la ciudad durante las próximas décadas.

La promotora Vallehermoso lleva a los tribunales el plan urbanístico de Vitoria por los cambios en Mariturri y Zabalgana

El conflicto tiene su origen en los cambios que el nuevo PGOU introduce en dos de las zonas de mayor proyección urbanística del municipio: Mariturri y Zabalgana. Ambas áreas concentran importantes expectativas de desarrollo residencial y económico, lo que convierte cualquier modificación en sus condiciones en un asunto de primer orden para los agentes del sector.

Vallehermoso había mostrado ya su malestar con las previsiones recogidas en el plan para estos terrenos, cuestionando públicamente las decisiones adoptadas por el Ayuntamiento. Al no obtener satisfacción por la vía administrativa, la compañía ha optado por escalar el conflicto y trasladarlo a la justicia ordinaria.

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El recurso ante el TSJPV abre un periodo de incertidumbre sobre la aplicación de algunas de las determinaciones del nuevo plan general, ya que los tribunales tendrán ahora la última palabra sobre si las modificaciones urbanísticas cuestionadas se ajustan a la legalidad vigente.

Para los vecinos de Vitoria, esta disputa no es un asunto menor. El PGOU determina cuestiones tan cotidianas como dónde se construirán nuevas viviendas, qué zonas quedarán protegidas o cómo se organizarán los servicios y equipamientos en los distintos barrios. Cualquier alteración judicial del documento puede tener consecuencias directas sobre la vida de miles de gasteizarras.

El Ayuntamiento, por su parte, deberá ahora defender ante los magistrados del Tribunal Superior las decisiones urbanísticas adoptadas en el nuevo plan, en un proceso que puede prolongarse durante meses o incluso años.

Mientras tanto, el desarrollo de Mariturri y Zabalgana queda en un estado de mayor indefinición, a la espera de que la justicia resuelva un conflicto que enfrenta los intereses de una gran promotora con el modelo de ciudad que el consistorio vitoriano quiere impulsar para el futuro.