El Ayuntamiento de Logroño ha presentado el proyecto de remodelación del entorno de la plaza Donantes de Sangre, una de las zonas de mayor tráfico de la ciudad. La actuación prevé la construcción de una rotonda en la intersección de Vara de Rey con Pérez Galdós y San Antón, y aspira a transformar por completo la movilidad de este punto neurálgico logroñés.

El proyecto incluye la creación de cinco pasos peatonales elevados con pavimento podotáctil, una plataforma elevada en el acceso entre Pérez Galdós y San Antón, la reorganización de la plaza Donantes de Sangre y la plantación de nuevo arbolado. También se modernizarán las infraestructuras de saneamiento e iluminación de toda la zona.
El concejal de Urbanismo, Íñigo López-Araquistáin, ha defendido que la intervención no responde a ninguna decisión improvisada, sino a una planificación recogida en el Plan de Infraestructuras Municipal aprobado por unanimidad en 2013, elaborado con la participación de partidos políticos, asociaciones vecinales y agentes sociales.
Según el Ayuntamiento, el nuevo diseño reducirá la velocidad de los vehículos, disminuirá los puntos de conflicto entre peatones y tráfico rodado y contribuirá a bajar las emisiones derivadas de los atascos. Además, mejorará la conexión con la estación intermodal, que ya supera el millón y medio de usuarios al año.
El concejal de Participación Ciudadana, Ángel Andrés, ha subrayado que durante los últimos meses se han celebrado numerosas reuniones con vecinos, comerciantes y hosteleros del entorno, y que la mayoría ha mostrado su respaldo al proyecto.
Sin embargo, la iniciativa no ha estado exenta de críticas. Los grupos municipales PSOE, Podemos-IU y PR+ cuestionaron este martes el impacto ambiental de la actuación y advirtieron de posibles riesgos para los peatones. Desde una asamblea vecinal convocada por el Foro Social también surgieron voces contrarias. Andrés ha reconocido que ninguna obra urbana logra el apoyo unánime, pero ha insistido en que los estudios técnicos avalan la seguridad del diseño.
La licitación se encuentra en fase avanzada y el Ayuntamiento confía en que las obras arranquen durante el último cuatrimestre de este año, una vez concluya el proceso de adjudicación. La remodelación se enmarca además en una transformación más amplia de la zona, que incluye la próxima peatonalización de un tramo de la calle Belchite y los recién inaugurados jardines María Teresa Hernández.
