Logroño se une contra el odio al colectivo LGTBI con la única negativa de Vox

El Ayuntamiento de Logroño ha aprobado una declaración institucional para combatir los discursos de odio dirigidos contra el colectivo LGTBI, con el respaldo de todos los grupos municipales excepto Vox, que rompió el consenso en el pleno celebrado esta semana.

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La iniciativa, impulsada con el apoyo conjunto de PP, PSOE, Podemos-IU y Partido Riojano, busca poner freno a aquellos mensajes que legitiman y fomentan tanto la discriminación como las agresiones físicas y verbales hacia las personas LGTBI en la ciudad.

La declaración supone un posicionamiento claro del consistorio logroñés frente a cualquier forma de violencia o exclusión hacia este colectivo, y refleja la voluntad de la mayoría de la corporación municipal de que Logroño sea una ciudad segura e inclusiva para todos sus vecinos y vecinas.

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Sin embargo, la unanimidad que parecía al alcance de la mano quedó truncada por la negativa de los concejales de Vox, que optaron por no sumarse al texto aprobado. Su rechazo fue el único obstáculo en una votación que de otro modo habría contado con el respaldo de toda la representación política del pleno.

El acuerdo llega en un momento en el que las organizaciones de defensa de los derechos LGTBI denuncian un repunte de incidentes discriminatorios en distintos puntos del país, y en el que numerosas instituciones locales están tomando posición activa frente a este tipo de discursos.

Desde los grupos que respaldaron la declaración se valoró positivamente el gesto institucional, aunque algunos lamentaron que no pudiera cerrarse con el voto a favor de todos los partidos. La declaración no tiene carácter vinculante, pero sí un peso simbólico relevante como señal política del Ayuntamiento hacia la ciudadanía.

Logroño se suma así a otras ciudades españolas que han aprobado documentos similares en sus plenos municipales, dejando constancia de que la lucha contra el odio y la intolerancia forma parte de su agenda política local, al margen de las discrepancias que siguen existiendo entre distintas fuerzas sobre cómo abordar estos asuntos.