Los madrileños podrán subirse al autobús sin pagar este lunes y martes, 7 y 8 de septiembre, como gesto de bienvenida al nuevo curso escolar. El Ayuntamiento de Madrid pone en marcha un año más esta iniciativa para animar a los ciudadanos a dejar el coche en casa y apostar por el transporte público en uno de los días de mayor movimiento del año.

La medida afecta a todos los autobuses de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid, y también se extiende al servicio de bicicletas públicas Bicimad. Todos los desplazamientos de hasta treinta minutos serán completamente gratuitos durante estas dos jornadas, sin necesidad de tarjeta ni de ningún tipo de abono.
El objetivo de fondo no es nuevo, pero no por eso resulta menos oportuno. Cada septiembre, con el regreso a los colegios, institutos y universidades, las calles de la capital recuperan de golpe su ritmo habitual. El tráfico se dispara y la ciudad vuelve a latir con la intensidad que caracteriza al resto del año. En ese contexto, facilitar el acceso gratuito al transporte público puede marcar la diferencia para muchas familias y también para la fluidez general de la circulación.
Y es que este año la vuelta al cole llega con un añadido importante en materia de obras. Los grandes proyectos del mandato municipal entran en su recta final, lo que en la práctica significa que varios viales de la ciudad seguirán con afecciones durante los próximos meses. Entre los trabajos en curso destacan el Paseo Verde del Suroeste, a la altura de la A-5, el cubrimiento de la M-30 en Ventas y el del entorno del Parque Castellana.
Con agosto ya atrás, y el tráfico recuperando sus niveles normales, las restricciones de circulación asociadas a estas obras se notarán con más intensidad que durante el verano. El Ayuntamiento avisa de que habrá afecciones superiores a las del mes pasado en distintos puntos de la ciudad.
En ese escenario, la gratuidad de la EMT y Bicimad se convierte también en una invitación práctica a evitar el vehículo privado, al menos durante estos dos primeros días de vuelta a la rutina.
La iniciativa se ha consolidado ya como una cita anual en el calendario madrileño, y este septiembre de 2026 no será la excepción. Una forma sencilla y directa de que la ciudad reciba el nuevo curso con un gesto amable hacia sus vecinos.



