Un joven de 21 años acumula esta semana dos hurtos y un robo con violencia en Vitoria-Gasteiz, y lo ha hecho en apenas unos días. El último episodio ha dejado atónitos a los agentes que siguen su rastro: tardó menos de un cuarto de hora en delinquir de nuevo tras salir en libertad del juzgado de guardia.

Todo comenzó el martes por la mañana, cuando este individuo asaltó a un anciano octogenario que se desplazaba con andador. El objetivo era robarle el reloj. La violencia empleada fue tal que la víctima tuvo que ser trasladada al hospital Txagorritxu, donde quedó ingresada.
Al día siguiente, el miércoles, el joven compareció ante el juzgado de guardia de Vitoria. Salió por la puerta principal con cargos pero en libertad. Lo que hizo a continuación sorprendió incluso a los agentes más curtidos.
Se encaminó directamente a un supermercado situado en las inmediaciones del Palacio de Justicia. Entró como cualquier otro cliente y fue sorprendido cuando intentaba marcharse sin pasar por caja. La Policía Local intervino, pero como el valor de los artículos no superaba los 400 euros y no hubo violencia, el procedimiento fue el mismo de siempre: ficha, denuncia y puerta. En los próximos días se celebrará un juicio rápido por este nuevo incidente.
Fuentes internas de la Guardia Urbana y de la Ertzaintza no ocultan su preocupación. «Es muy violento. Le hemos pillado por este robo pero estamos convencidos de que no va a parar porque ha visto que, a corto plazo, las consecuencias legales son mínimas. Una noche en el calabozo y adiós», señalan los agentes consultados.
El joven, fácilmente reconocible por llevar los laterales de la cabeza rasurados y una coleta, llevaría poco tiempo en la capital alavesa. Hasta hace pocas fechas residía de forma ilegal en una lonja de la calle Extremadura que fue clausurada por las autoridades. Ahora se sospecha que se ha instalado en alguna de las fábricas okupadas de la zona de URSSA o EGA.
Los agentes advierten de que el perfil de este veinteañero representa un desafío real para la seguridad ciudadana de Vitoria, y reclaman que el sistema judicial ofrezca respuestas más contundentes antes de que la situación derive en consecuencias aún más graves.



