Rancapino Chico lleva el alma flamenca de Cádiz a las canteras de Ciutadella

El festival Fosquets de Lithica acoge este jueves la actuación del cantaor gaditano, uno de los grandes defensores de los cantes clásicos y la ortodoxia flamenca en el panorama actual.

Rancapino Chico lleva el alma flamenca de Cádiz a las canteras de Ciutadella

Las históricas canteras de Ciutadella vuelven a convertirse en escenario de excepción. A las 21 horas de este jueves, Rancapino Chico tomará el espacio único que ofrece Lithica para ofrecer un recital de flamenco puro, dentro de una edición del festival especialmente dedicada a las músicas del mundo.

El artista gaditano arrastra un apellido con mucho peso en el mundo del arte jondo. Hijo del recordado Rancapino, creció literalmente rodeado de flamenco y lleva desde los siete años sobre los escenarios, forjando una personalidad propia que va mucho más allá de la herencia familiar.

Su trayectoria lo ha llevado a actuar por toda España, consolidándose como uno de los nombres más relevantes del flamenco contemporáneo. Su propuesta bebe de los palos clásicos y de los cantes gaditanos más puros, pero los interpreta con una voz de gran intensidad expresiva y una mirada personal que lo distingue.

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La organización del festival destaca su papel como gran defensor de la ortodoxia flamenca, un valor cada vez más difícil de encontrar en la escena actual, donde la fusión ha ganado terreno frente a las raíces.

Para esta noche en Lithica, Rancapino Chico no estará solo. Le acompañarán Antonio Higuero a la guitarra y Edu Gómez y Naim Real a las palmas, formando una cuadrilla que promete trasladar el duende del sur al corazón de Menorca.

El enclave natural de las canteras, con su arquitectura de piedra viva y su atmósfera íntima, añade una dimensión especial a cualquier actuación. Pocas músicas tan arraigadas en la tierra como el flamenco encuentran un marco tan poderoso como el que ofrece este rincón de Ciutadella.

Una oportunidad única para vivir el arte jondo en un entorno irrepetible, y para comprobar de primera mano por qué el nombre de Rancapino Chico sigue creciendo en el mundo del flamenco.