La Guardia Civil y la Policía Nacional han puesto fin a las actividades de un grupo criminal que durante meses sembró el miedo entre comerciantes y vecinos de las provincias de Toledo y Ávila. La operación, bautizada como Roulin-Muela, se ha saldado con siete detenidos y el descubrimiento de una finca rural utilizada como cuartel general de la banda.

La investigación arrancó el pasado 1 de abril, cuando se registraron varios robos con fuerza en establecimientos de la provincia toledana. Los agentes detectaron pronto un patrón claro: el grupo robaba primero vehículos de alta gama y los usaba después para cometer los asaltos. Uno de esos coches fue empleado para entrar en una clínica dental de Toledo, y su difusión en redes sociales abrió nuevas vías de investigación.
A lo largo de más de tres meses, los investigadores fueron comprobando que la banda operaba con una organización interna bien definida, con funciones repartidas entre sus miembros y medidas deliberadas para evitar ser identificados. Entre los hechos más llamativos destaca el robo de un vehículo oficial de Protección Civil, que fue utilizado posteriormente para cometer nuevos asaltos. También sustrajeron furgonetas, quads y motos de talleres mecánicos, tanto para desplazarse como para venderlos.
El centro de operaciones del grupo estaba en una finca rural de La Puebla de Montalbán, donde almacenaban los efectos robados y escondían los vehículos sustraídos. Cuando los investigadores reunieron las pruebas suficientes, activaron la fase final del operativo: cuatro registros domiciliarios simultáneos y el asalto a la finca, todos en el municipio pueblalbino.
En los registros se intervinieron objetos procedentes de los robos, herramientas especializadas para forzar cierres, ropa usada para ocultar la identidad de los autores y armas simuladas. Varios vehículos y motocicletas sustraídas fueron recuperados y ya han sido devueltos a sus legítimos propietarios.
En total, a los siete detenidos se les imputan más de 50 hechos delictivos, entre ellos robos con fuerza, sustracción de vehículos, daños, hurtos en interior de coches, falsificación documental y receptación. Presentados ante el juez, cuatro de los principales integrantes del grupo han ingresado en prisión provisional sin fianza.
Las cúpulas de ambos cuerpos han destacado la coordinación y el flujo de información constante entre Guardia Civil y Policía Nacional como claves del éxito de la operación.
