Sueca celebra la 13ª edición de su festival de cine más gamberro con 81 obras de todo el mundo

Sueca vuelve a ser en septiembre la capital del cine más irreverente, inclasificable y radicalmente alejado de los circuitos comerciales. El Festival Internacional de Cine de Merda, conocido como CIM, celebra este año su decimotercera edición sin renunciar a su esencia: apostar por el audiovisual hecho con presupuesto mínimo y máxima actitud.

Sueca celebra la 13ª edición de su festival de cine más gamberro con 81 obras de todo el mundo

Entre el 23 y el 27 de septiembre, el Centro Municipal Bernat y Baldoví de Sueca acogerá un total de 81 piezas audiovisuales, de las cuales 13 son largometrajes. En conjunto, la programación suma más de 20 horas de contenido procedente de más de 20 nacionalidades distintas, con títulos que abarcan géneros como el cine de serie B y Z, el trash, el gore, lo bizarro, lo campy y el underground.

La película encargada de abrir el festival será Revoada, un western cyberpunk de animación del brasileño Ducca Rios que ya ha pasado por festivales de Moscú y São Paulo. Junto a ella, otro de los estrenos en territorio español será Program, definida como el Blade Runner turco, obra de Hakan Kadioglu.

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Entre los largometrajes destacados figuran A Sinister Tale, del mexicano Vaddir Sottelo, un nombre ya conocido para los seguidores del certamen; Ogre Reduction, un anime de acción real del japonés Kenichi Omori; Mutants of Nature Cove, una fantasía naturista firmada por Kirk Bowman; African Kung Fu Nazis II, una coproducción entre Japón, Ghana y Alemania; y Star False 2.0, una reimaginación de la saga Star Wars a cargo del finés Ville Luukkonen.

En el apartado de cortometrajes también aparecen nombres habituales del festival como Balraj Kang, Pablo Llorens, Mahesh STR, Rama DeRanau, Fernando Alle o Guillaume Rieu.

Los organizadores del CIM resumen con humor la filosofía del evento: aquí el cine «hecho con cuatro duros y atrezzo del mercadillo» tiene más cabida que cualquier superproducción de Hollywood. Una propuesta que se celebra en el mismo mes que los prestigiosos festivales de Venecia y San Sebastián, y que no le envidia nada a ninguno de los dos.

La cita de Sueca se ha convertido con los años en un referente para los amantes del cine más marginal y creativo, y esta edición número 13 promete, según sus propias palabras, «hacer disfrutar y sufrir, a partes iguales, a los atrevidos fans que se acercan a celebrar la muerte del verano».