El PSOE sevillano celebra este fin de semana sus primarias para elegir a los 106 candidatos que presentará en las elecciones municipales de 2027, y lo hace con las cartas ya sobre la mesa. Antonio Muñoz repetirá como aspirante a la Alcaldía de la capital, aunque su nombre no ha sido el único que sonó dentro del partido en los últimos meses.

Según ha trascendido, la expresidenta de la Junta de Andalucía Susana Díaz estuvo en la quiniela del secretario general provincial, Javier Fernández, como posible candidata de perfil alto para intentar recuperar la Plaza Nueva, perdida por los socialistas en 2023.
El partido llegó incluso a incluir su nombre en una encuesta interna en la que se preguntaba a ciudadanos sobre los mejores candidatos posibles a la Alcaldía sevillana. Sin embargo, cuando la propuesta llegó a oídos de la propia Díaz, esta comunicó a la dirección que no utilizaran su nombre porque no estaba dispuesta a dar ese paso. Ella misma lo confirmó.
La exlíder del socialismo andaluz no tiene una relación especialmente cómoda con la corriente sanchista que domina el partido a nivel nacional, una tensión que sigue viva en los órganos de poder internos y que aflora con frecuencia en sus intervenciones públicas. Pese a ello, desde la sede provincial la vieron como una oportunidad ante la falta de alternativas sólidas. Una opción que nunca llegó a materializarse.
Con Muñoz ya como candidato indiscutido, el PSOE de Sevilla llega a estas primarias con la vista puesta en un objetivo prioritario: conservar la Diputación Provincial a cualquier precio. Esta institución se ha convertido en el último gran reducto de poder socialista en Andalucía, y su defensa marca toda la estrategia orgánica del momento.
Los datos no invitan al optimismo. Si en 2019 los socialistas aventajaban al PP en más de 200.000 votos en la provincia, en 2023 esa diferencia cayó a menos de 60.000. Ahora, sondeos internos del propio partido apuntan a que el margen se habría reducido a apenas 18.000 votos, una cifra casi irrelevante en una provincia con más de dos millones de habitantes.
Para frenar esa tendencia, el PSOE centrará sus esfuerzos en territorios clave como la Sierra Norte, donde el PP ha ganado terreno, y buscará reforzar su presencia en otras comarcas que puedan inclinar la balanza de diputados provinciales.
El tiempo dirá si la maquinaria socialista sevillana es capaz de remontar una cuesta que, a día de hoy, se presenta más empinada que nunca.



