Un conductor de los autobuses de Santander gana en el juzgado: la justicia condena a la empresa por abusar de la temporalidad

La Sección de lo Social nº 2 del Tribunal de Instancia de Santander ha dado la razón a un trabajador interino del Servicio Municipal de Transportes Urbanos de Santander al declarar improcedente su despido y reconocerle además una compensación económica adicional por los daños sufridos tras años de incertidumbre laboral.

Un conductor de los autobuses de Santander gana en el juzgado: la justicia condena a la empresa por abusar de la temporalidad

El empleado, conductor de profesión y vinculado a la empresa desde febrero de 2020, había conseguido previamente que los tribunales reconocieran su condición de indefinido no fijo. Sin embargo, la empresa municipal puso fin a su contrato sin acreditar que la plaza hubiera sido cubierta de forma reglamentaria ni que existiera ninguna otra causa legal que justificara el cese.

La sentencia obliga a la empresa a elegir entre readmitir al trabajador, abonándole los salarios de tramitación correspondientes, o hacer frente a una indemnización por despido improcedente de 21.303,23 euros, una vez descontados los 13.545,18 euros que ya habían sido pagados con anterioridad.

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Pero el aspecto que más llama la atención del fallo es otro. El juzgado reconoce al conductor 1.500 euros adicionales como compensación por el abuso en la contratación temporal y por el daño que supone haber vivido durante años en una situación de permanente incertidumbre sobre su futuro laboral.

El pronunciamiento deja claro que la condición de interino o de indefinido no fijo no otorga a la Administración ni a sus empresas públicas una carta blanca para extinguir la relación laboral con una simple comunicación. Cuando no se prueba la cobertura reglamentaria del puesto ni concurre otra causa legal, el cese debe tratarse como un despido y puede ser declarado improcedente.

El caso ha sido impulsado por el sindicato USO, con la dirección letrada de la abogada Inés González, y su resolución tiene un alcance que va más allá del afectado. Representa un aviso para las administraciones y empresas públicas que recurren de forma sistemática a contratos temporales sin la debida justificación, al reconocer que ese uso abusivo puede generar un daño indemnizable independiente de la propia extinción del contrato.

No obstante, la sentencia no es firme todavía y puede ser recurrida ante la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria, por lo que la historia de este conductor de autobús santanderino podría tener aún nuevos capítulos.