Una niña de 11 años recibe el alta tras resultar herida por el derrumbe de una cornisa en Alcalfar durante el temporal

La pequeña que fue alcanzada por cascotes en su propio dormitorio durante la madrugada del viernes ha podido abandonar el hospital este sábado por la mañana tras permanecer en observación durante casi 24 horas.

Una niña de 11 años recibe el alta tras resultar herida por el derrumbe de una cornisa en Alcalfar durante el temporal

La niña, de 11 años de edad y vecina de Alcalfar, en el término municipal de Sant Lluís, sufrió diversas contusiones cuando parte de la cornisa de una vivienda semiabandonada contigua a su casa se desprendió violentamente y los escombros cayeron sobre su habitación. Fue el único episodio con heridos registrado en Menorca durante el paso de la fuerte tormenta que azotó el levante de la isla con rachas de viento de hasta 120 kilómetros por hora.

La menor fue trasladada de inmediato al Hospital Mateu Orfila, donde los médicos decidieron mantenerla en observación ante las contusiones sufridas. Afortunadamente, la evolución fue favorable y este sábado por la mañana recibió el alta sin mayores complicaciones.

Noticias de Menorca en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal
🎉
¡Ferreries està de festa!Sant Bartomeu: què hi ha avui — programa en viu22 — 25 agosto
En fiestas

El temporal también se llevó por delante un coche que estaba aparcado entre las dos viviendas. Las piedras que cayeron desde la cornisa aplastaron el techo del vehículo, que quedó seriamente dañado como consecuencia del derrumbe.

Los bomberos acudieron al lugar para trabajar en la zona afectada y evaluar el estado de la estructura de la vivienda semiabandonada de la que procedían los cascotes. La fuerza del viento fue la causa directa del desprendimiento en un edificio que ya presentaba signos evidentes de deterioro.

El episodio se produjo en el marco de una noche especialmente dura para el levante menorquín. El temporal generó importantes destrozos en varias localidades de la zona, con turistas bloqueados en algunas zonas y daños materiales de consideración en infraestructuras y negocios locales.

La buena noticia llega con el alta de la niña, que podrá recuperarse en casa junto a su familia. Su caso ha servido para poner de relieve el peligro que pueden representar las edificaciones abandonadas o en mal estado cuando se producen fenómenos meteorológicos extremos, cada vez más frecuentes en las islas durante los meses de verano.