Baleares moviliza casi 200 millones de euros procedentes del impuesto de turismo sostenible para financiar 65 proyectos repartidos por todo el archipiélago. Menorca se lleva 23,4 millones destinados a actuaciones clave en medio ambiente, patrimonio histórico y lucha contra el intrusismo.

El Govern balear aprobó este lunes el Plan Anual Ordinario 2026-2027 de la Comisión de Impulso del Turismo Sostenible, con una inversión total de 199,8 millones de euros. La isla de Menorca sale beneficiada con una parte significativa de ese pastel: el 13,17% del total, fondos que llegarán a proyectos muy concretos que afectan al día a día de sus habitantes y de quienes la visitan.
Uno de los proyectos más destacados para la isla es la musealización del Castillo de Santa Àgueda y del Centro META, dos espacios con un enorme potencial cultural que hasta ahora no habían recibido la inversión necesaria para convertirse en referentes de visita. A ello se suma la construcción de la nueva depuradora de Ciutadella Sud, una infraestructura fundamental para mejorar la gestión del ciclo del agua en el municipio más poblado de la isla.
En el conjunto de Baleares, la mayor parte del dinero, 105 millones de euros, irá a iniciativas relacionadas con el agua y el medio ambiente. Se financiarán conexiones de desaladoras, ampliaciones de plantas depuradoras, la reparación de fugas en redes de distribución y proyectos como Posidonia 2030 o actuaciones en el Parque Nacional de Cabrera.
La lucha contra el transporte pirata también tendrá músculo económico. Con 28,5 millones de euros en todo el archipiélago, se instalarán cámaras en puertos y aeropuertos para detectar vehículos que operan sin licencia, y se reforzará la inspección en zonas de alta afluencia turística.
El plan introduce además novedades importantes en la gestión. Por primera vez, las entidades que no ejecuten los proyectos en los plazos acordados sufrirán penalizaciones de hasta 20 puntos en futuras convocatorias. Se prohíben también las prórrogas extraordinarias a proyectos con menos del 75% de ejecución, una medida pensada para acabar con iniciativas que llevan años bloqueadas sin avanzar.
Con esta convocatoria, el Govern supera los 1.000 millones de euros invertidos desde que entró en vigor el impuesto turístico, de los cuales más de 665 millones corresponden a la legislatura actual.
Para Menorca, estos fondos representan una oportunidad real de avanzar en retos que la isla lleva tiempo reclamando: mejor gestión del agua, patrimonio recuperado y un control más firme de las malas prácticas turísticas.



