La escuela pública de Menorca pierde 322 alumnos mientras la concertada gana terreno en el arranque del nuevo curso

El curso 2026-2027 comenzó esta semana en Menorca con una tendencia que preocupa a la comunidad educativa: la enseñanza pública sigue perdiendo alumnos mientras la concertada registra un leve repunte.

La escuela pública de Menorca pierde 322 alumnos mientras la concertada gana terreno en el arranque del nuevo curso

Los datos publicados por la Conselleria de Educación revelan que en total las aulas menorquinas acogen este año 273 matriculados menos que el curso anterior. Una cifra que esconde un movimiento significativo entre los dos modelos de escolarización.

Los centros públicos de la Isla, que incluyen escoletes, colegios e institutos, arrancan el año con 9.323 alumnos. Son 322 menos que hace doce meses, lo que supone un descenso del 3,3 por ciento. En cambio, los centros concertados cierran la matrícula con 2.963 estudiantes, 49 más que el curso pasado, un incremento del 1,7 por ciento.

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A pesar de la caída de alumnado, la Conselleria ha apostado por reforzar las plantillas. Los centros públicos de Menorca contarán este curso con 1.392,5 docentes, es decir, 16,5 más que el año anterior. Una mejora que, según el conseller Antoni Vera, refleja el compromiso de su equipo con la calidad educativa.

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En lo referente al personal de apoyo, los 157 especialistas de atención a la diversidad, audición y lenguaje, y pedagogía terapéutica de la Isla se mantienen sin cambios, mientras que Menorca sumará un nuevo orientador a los ya existentes. El personal auxiliar técnico educativo también permanece estable, con 41 profesionales.

Uno de los aspectos más destacados del nuevo curso es el refuerzo en salud mental. La Conselleria ha creado un equipo de once psicólogos generales sanitarios para toda la comunidad balear, dos de los cuales trabajarán en Menorca. Estos se suman a los profesionales que ya se incorporaron de forma pionera hace dos cursos.

El sistema educativo balear también hace frente a un fenómeno creciente: durante el pasado curso, cerca de 3.800 alumnos llegaron a las aulas de las islas después de que las clases ya hubieran comenzado, debido a la constante llegada de familias trabajadoras atraídas por el sector turístico.

El conseller reconoció que esta presión continua tensiona los recursos disponibles y señaló la Formación Profesional como una herramienta clave para retener a jóvenes migrantes no acompañados que llegan a las islas en edad escolar.

El reto para Menorca este curso no es solo gestionar menos alumnos, sino garantizar que cada uno de ellos reciba la atención que merece.