Menorca afronta este miércoles una jornada de temporal que los servicios de emergencia ya califican de «complicada», con la llegada de un frente desde la Península que traerá lluvia intensa, tormentas, viento fuerte y un desplome brusco de las temperaturas de hasta diez grados.

La Agencia Estatal de Meteorología ha activado un total de cinco alertas simultáneas sobre la isla, lo que supone prácticamente la totalidad de fenómenos adversos contemplados en el Plan Meteobal. La alerta naranja, la más grave de las activadas, corresponde a lluvias y tormentas, mientras que las alertas amarillas afectan al viento, los fenómenos costeros y las rissagues.
Las tormentas podrían ir acompañadas de granizo y rachas de viento de hasta 70 kilómetros por hora. En el mar, las olas podrían alcanzar entre dos y cuatro metros de altura, lo que generará dificultades importantes para la navegación y el tráfico marítimo.
Ciutadella vive una amenaza añadida: el riesgo de rissaga, ese fenómeno de oscilación del nivel del mar tan propio del puerto ciudadelano, que podría llegar a los 90 centímetros y poner en apuros a embarcaciones y zonas del litoral.
El director del Centro de Coordinación de Emergencias 112, Eduardo Parga, ha lanzado un mensaje claro a la ciudadanía: precaución y sin confianzas. Ha advertido de que el día puede comenzar con sol y cambiar de forma repentina a partir del mediodía, con tormentas y rachas muy potentes que podrían ocasionar problemas tanto en la circulación por carretera como en el mar.
«Que no se confíen», ha insistido Parga, subrayando que el momento más delicado llegará durante las horas centrales de la jornada.
Según los pronósticos, el episodio de lluvias y tormentas será intenso pero no prolongado, siendo el miércoles la jornada más dura. El temporal marítimo podría extenderse hasta el jueves, cuando se espera que la situación empiece a normalizarse de forma progresiva.
Menorca no había registrado tantos avisos simultáneos en una sola jornada en lo que va de año. Desde las instituciones se recomienda a los vecinos y visitantes que extremen la precaución, eviten actividades al aire libre durante las horas de máximo riesgo y estén atentos a las actualizaciones de los servicios meteorológicos.



