Una discusión por el turno en la fila de una tienda acaba con un hombre acuchillado en la cara en Valladolid

Una pelea por el orden en la cola de un establecimiento de alimentación de Valladolid dejó el pasado lunes a un hombre con tres cortes en el rostro y el brazo, provocados por una navaja que otro cliente no dudó en sacar durante el altercado.

Una discusión por el turno en la fila de una tienda acaba con un hombre acuchillado en la cara en Valladolid

Los hechos ocurrieron hacia las ocho de la tarde del 15 de septiembre en el interior del local. Lo que comenzó como una discusión por quién tenía preferencia en la fila fue escalando en tensión hasta desembocar en una agresión con arma blanca.

Varios testigos presenciaron cómo el agresor utilizó la navaja en repetidas ocasiones contra la víctima, causándole cortes en el mentón, la mandíbula izquierda y el brazo izquierdo. Durante el enfrentamiento, el hombre también profirió amenazas de muerte a su rival.

La violencia no se limitó a las personas implicadas. El agresor provocó además la rotura del cristal de la puerta de entrada del establecimiento en el transcurso de la pelea.

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Alertada por la reyerta, la Policía Nacional acudió al lugar y encontró a los dos varones todavía enzarzados en el altercado. Uno de ellos presentaba el rostro cubierto de sangre. Los agentes los separaron y tomaron declaración a ambos implicados y a los testigos que habían presenciado la escena. La navaja fue localizada en el suelo del local.

Tras recopilar toda la información y contrastarla con los testimonios, los agentes procedieron a detener al agresor por tres delitos: amenazas graves, lesiones y daños.

La víctima rechazó la asistencia sanitaria que le ofrecieron los policías y aseguró que acudiría al médico por sus propios medios, así como que presentaría denuncia posteriormente. El propietario del local fue informado de los pasos a seguir para reclamar por los desperfectos causados en la puerta de su negocio.

El detenido fue trasladado a dependencias policiales, donde permaneció bajo custodia hasta ser puesto a disposición de la autoridad judicial. El juez decretó finalmente su puesta en libertad.

Un simple desacuerdo en la fila de una tienda de barrio acabó así con consecuencias graves para varias personas y con el recuerdo de una escena de violencia que no dejó indiferente a ninguno de los testigos presentes.