Las líneas C-3, C-4 y C-5 de Cercanías Madrid vivieron este viernes una nueva mañana de caos tras producirse varias averías simultáneas que provocaron cortes, retrasos y aglomeraciones en distintos puntos de la red. Los viajeros que intentaban llegar a sus puestos de trabajo encontraron andenes a rebosar y trenes que sencillamente no llegaban.

Todo comenzó a las 6.32 de la madrugada, cuando Renfe comunicó una incidencia en la estación de Atocha Cercanías. Según informó Adif, el origen fue una falta de suministro eléctrico producida durante la realización de trabajos en la propia estación. La avería coincidió, además, con el inicio de obras programadas en las líneas afectadas, lo que agravó aún más la situación.
Las consecuencias no tardaron en dejarse notar: demoras, detenciones de trenes y modificaciones en los recorridos habituales de las líneas C-3, C-4 y C-5. En plena hora punta, los pasajeros quedaron atrapados en los andenes sin información clara sobre cuándo llegaría el siguiente tren.
Como si no fuera suficiente, poco antes de las 8.00 horas se registró una segunda incidencia, esta vez en los sistemas de regulación del tráfico ferroviario en la estación de Colmenar Viejo. Durante unos minutos fue necesario suspender la circulación entre Colmenar y Tres Cantos, obligando a los trenes a iniciar y finalizar su recorrido en Tres Cantos entre las 7.50 y las 8.07 horas.
La estación de Parla fue uno de los escenarios más llamativos de la jornada. Varios usuarios compartieron vídeos en redes sociales mostrando el andén completamente desbordado de personas. Una viajera describió la situación con dureza: «Otro día más siendo una auténtica vergüenza. Ni un tren desde las 5 pasó en Parla, muchos tenemos que ir a trabajar y gente desesperada».
Las quejas se multiplicaron en redes sociales. «Todos los días igual, es una auténtica pesadilla coger el cercanías», escribió otro usuario. Un tercero denunció que, además de los trenes, no funcionaban las escaleras mecánicas ni los paneles informativos, con temperaturas que rozaban los 35 grados en el andén.
No es la primera vez esta semana. El miércoles ya se vivió una situación similar originada también en Atocha, lo que apunta a un problema estructural que las administraciones responsables no han logrado resolver.
A partir de las 12.15 horas, Cercanías Madrid informó de que todas las líneas afectadas estaban recuperando progresivamente sus frecuencias habituales. Para miles de madrileños que llegaron tarde al trabajo, sin embargo, el daño ya estaba hecho.
