El municipio segoviano de El Espinar celebra estos días sus Fiestas en honor al Santísimo Cristo del Caloco, una de las citas más esperadas y emotivas del calendario local. El alcalde, Javier Figueredo, ha querido dirigirse a vecinos y visitantes con un mensaje que mezcla la celebración con el reconocimiento a un pueblo que ha sabido mantenerse unido en la adversidad.

La localidad llega a estas fiestas después de atravesar uno de los periodos más exigentes de los últimos años. Los problemas de abastecimiento de agua han generado serias molestias en muchos hogares durante meses, y los incendios registrados en la zona han puesto a prueba la resistencia y la cohesión de sus habitantes. Figueredo no ha querido pasar por alto esta realidad y ha agradecido públicamente la paciencia y la responsabilidad demostrada por los espinariegos.
Desde el Ayuntamiento aseguran que todos los esfuerzos siguen orientados a garantizar un suministro de agua más seguro y con mayores garantías para el futuro. Las dificultades no desaparecen con la llegada de las fiestas, pero el alcalde subraya que estas semanas son también una oportunidad para hacer un necesario paréntesis y reencontrarse como pueblo.
El momento más esperado de las fiestas es, como cada año, la llegada del Cristo al Portalón. Una imagen cargada de devoción, emoción y memoria colectiva que reúne a quienes viven en El Espinar y a quienes regresan desde distintos puntos del país para no perderse una cita que consideran única.
El programa festivo, preparado junto a la Cofradía del Santísimo Cristo del Caloco y con la participación de colectivos, peñas y pandas, incluye actos religiosos, música, cultura, deporte y actividades para los más pequeños. Figueredo ha felicitado expresamente al Esclavo Mayor de la Cofradía, a los Quintos y Quintas, a la Alcaldesa y Damas de Honor, y a todas las pandas y peñas que dan color y alegría a la celebración.
El alcalde también ha querido dedicar un recuerdo a quienes este año no podrán estar presentes, a los que atraviesan momentos difíciles y a los que ya no están pero que compartieron estas fiestas durante años.
El mensaje con el que ha cerrado su felicitación lo resume todo: cuando el pueblo de El Espinar se enfrenta a la dificultad, sabe responder unido. Y esa misma unión es la que vuelve a congregarse estos días frente al Portalón para recibir a su Cristo.



