El Festival de Música de Segovia arrancó su 51ª edición con una inauguración sin precedentes que convirtió toda la ciudad en un escenario vivo. Fue el pasado miércoles, a los pies del Acueducto, donde el arte, el patrimonio y la ciudadanía se fundieron en una sola experiencia.

La velada comenzó pasadas las 20:30 horas con el acto institucional en el que la directora del festival y de la Fundación Don Juan de Borbón, Noelia Gómez, destacó el carácter inédito de la propuesta. «Queríamos demostrar que este festival se construye entre todos», afirmó ante el público congregado junto al monumento romano.
La primera pieza de la noche fue ‘Ensayar la paz’, un estreno absoluto de creación coreográfica participativa dirigida por Agustina Sario, con música de Julián Camps y textos de Marifé Santiago y la propia coreógrafa. Cerca de un centenar de personas tomaron parte en la obra, que invitó a reflexionar sobre la paz en un mundo marcado por los conflictos, utilizando el movimiento colectivo como lenguaje artístico.
Después llegó el turno de las campanas. El estreno de ‘Mysterium. Escenario de paz’, diseñado por Llorenç Barber, reunió a unos 80 participantes repartidos entre los campanarios de once templos de la ciudad: la Catedral, San Miguel, San Martín, San Andrés, el Ayuntamiento, la Trinidad, el Seminario, San Millán, San Clemente, San Lorenzo y Santa Eulalia. Durante varios minutos, el paisaje sonoro de Segovia quedó transformado por ese diálogo entre torres.
«Va a sonar en toda Segovia y cada segoviano decidirá dónde quiere escucharlo», señaló Gómez, subrayando el carácter abierto y ciudadano de la propuesta.
El alcalde y presidente de la Fundación, José Mazarías, puso en valor la singularidad del acto y recordó el reconocimiento de la Unesco al toque manual de campanas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad desde 2022. A su juicio, la mejor forma de preservar ese legado es mantenerlo vivo y compartirlo.
Con esta apertura tan especial, el Museg confirma su apuesta por la participación ciudadana y el uso del patrimonio como escenario artístico. El festival continuará hasta el próximo 8 de agosto llenando de música y propuestas escénicas los espacios más emblemáticos de la capital y la provincia segoviana.
